sábado, 24 de mayo de 2014

Huellas de la ciudad.


Silencio. No sé si es incómodo o simplemente algo que acompaña a este momento. Momento en el que cruzaré y cambiará todo. Me concentro en lo que va a pasar. Cada movimiento es mucho más lento pero más marcado. Puedo distinguir cada sonido de la calle y hacerlo mío. El ruido que hacen las ruedas al pasar por los adoquines desaparece con el pulso de mi pecho.  El aire me roza con descaro, y entra con fuerza. Entrelazo palabras ajenas con una voz interior que no para de animarme. Los pies caminan solos sin miedo. Me impaciento por buscar algo o alguien que hacer conocido. ¿Por qué siento que he pasado por allí más veces? Porque ya he estado allí, ya es parte de mí. Reconozco una a una las piedras que dan forma a esa incertidumbre cada vez más certera. Atravieso a un montón de gente, y cuando digo atravesar quiero decir fundir mis pensamientos con sus ojos como si adivinasen lo que está pasando. No hace frío, pero las décimas de segundo parecen congelarse con la intención de poder revivirlas de nuevo. Actos intencionados (o no) que hacen situarme en ese lugar y creer que lo que estoy sintiendo es el principio de un cambio. Imagino en apenas un segundo lo que he sido, soy y seré mientras me alejo de mi punto de partida. Alejarme de quebraderos de cabeza que hacen que mi despedida sea intensa y se acople fácilmente al sonido de las carcajadas.

Ya está, ahora camino más firme. Es de noche. Cruzo el arco como quien decide hacer un cambio en su vida, enfrentándose a sus miedos para superarlos, o como quien lucha para conseguir su meta. Meta que se hace más cuesta arriba al tratarse de la calle empinada de enfrente. Es un primer paso, mi primera huella en la ciudad. Ciudad de cambio y de superación. He cruzado el arco más grande de mi vida, las personas a mi alrededor me han hecho sentir decidida mientras que los ritmos de esta nueva ciudad llena de encanto me han hecho entender que por fin este es mi sitio y que estos primeros cinco segundos han sido la sensación más real de mi vida.