miércoles, 23 de abril de 2014

"BIENVENIDOS A LA DESCULTURIZACIÓN"

La televisión hoy en día es el medio que más relevancia tiene en nuestra sociedad, consumiendo una media al día de cuatro horas por persona. Estos datos son preocupantes porque el tiempo que inviertes delante de un televisor no lo empleas en nada más productivo, ya que parece absorbernos por completo, hasta el punto de perder toda relación con el mundo exterior. Este distanciamiento es alarmante desde el punto de vista de la opinión pública y la forma que tiene de mostrarnos la realidad social, se crea una distorsión de esto creando un  concepto distinto. Los medios de comunicación en general provocan un conformismo social que viene acentuado por la manipulación de la información que nos presentan. Por tanto, todo contacto con esta realidad ficticia provoca un problema a corto y largo plazo.

A partir de los años 20 comenzó a cobrar fuerza la televisión, el medio de comunicación por excelencia en la actualidad. Pero con el paso del tiempo todos los avances que podría traer consigo fueron volviéndose en contra de la sociedad. Influye directamente en la educación así como en la cultura y en la propia libertad. Nos caracterizamos por ser una sociedad conformista y falta de crítica. Todo esto cobra fuerza con la ‘telebasura’, a lo que llaman programas de “entretenimiento”, un entretenimiento efímero en el que el reality (paradójico concepto) está en la cresta de la ola de la ignorancia. Esto nos presenta una realidad totalmente distinta a la que sucede allá fuera porque no es un reflejo de la realidad. Desde el punto de vista consumista todo esto sucede porque “es lo que vende”, un programa en el que alguien llore, aparezcan escenas repugnantes con tal de conseguir la risa fácil, o una discusión con otra persona enzarzándose en una pelea es lo que engancha al consumidor de televisión y por tanto más audiencia tendrá. Por lo que se lo ponemos de fácil, solo basta con presentarnos imágenes escalofriantes para tenernos contentos.  El morbo se ha convertido en un punto clave a la hora de crear audiencia y sobretodo predomina en prime time, es muy significativo el aumento de situaciones de sexo y violencia; lo que podría provocar una tolerancia alarmante hacia ese tipo de situaciones y comportamientos. A su vez nos ha convertido en personas faltas de crítica con lo que vemos. 

Pero quizás el aspecto más importante es el de la manipulación. Milgram ya adelantó todos estos acontecimientos mediante un experimento de psicología social en el que analizaba la repercusión de una orden llevada a cabo por una autoridad hacia un individuo. Pues bien, no es más que el segundo punto a analizar sobre este medio de comunicación. También lo dijo Neumann, los medios contribuyen a la formación de la opinión pública y las opiniones más dominantes nos las encontramos en la televisión, esa opinión por la que muchos individuos se rigen. Creemos lo que vemos sin ir más allá, sin  investigar por nuestra cuenta, por lo que hemos ido creando una sociedad excesivamente conformista en el que nos demuestran la  capacidad de persuasión que una autoridad mediática produce en nosotros. 


Poco a poco nos acercamos a lo que un día predijo Aldous Huxley en el clásico “Un Mundo Feliz”, una sociedad donde triunfa el consumismo y la comodidad. Una gran metáfora en forma de “futuro fatídico” en la que el autor cita textualmente que somos “Habitantes mudos pero vivos, de otro mundo”. La ausencia de crítica y libertad nos conducirá hacia las ‘desculturización’ provocada por la educación informal de la televisión.

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